Rectángulo áureo
Para poder realizar un rectángulo áureo parte primero que
nada de un cuadrado pero para poder identificar que es un rectángulo áureo sus
lados deben dar resultado a la proporción aurea 1.618033, a esto se llama
rectángulo áureo o rectángulo dorado entre otros nombres que lo pueden
identificar
Un rectángulo se puede dividir en dos piezas: un cuadrado
sobre el lado más corto y otro rectángulo.
Para una determinada proporción de los lados del rectángulo
inicial, usando este procedimiento obtenemos un rectángulo similar al inicial.
Entonces tenemos un rectángulo áureo.
La proporción áurea puede expresarse de esta manera: Un
segmento se dice que está dividido en su razón extrema y media cuando el total
del segmento es a la parte mayor como la parte mayor a la menor. (Euclides)
Este rectángulo que
posee una proporcionalidad entre sus lados igual a
la razón aúrea.1 Es
decir que es aquél rectángulo que al substraer la imagen de un cuadrado igual
al de su lado menor, el rectángulo resultante es igualmente un rectángulo
dorado. A partir de este rectángulo se puede obtener la espiral, que es una espiral logarítmica.
Como una pequeña investigación se dice que los griegos lo
consideraban de particular belleza y lo utilizaron asiduamente en su
arquitectura. Al parecer a la mayoría de las personas también les parece más
agradable a la vista un rectángulo con esas proporciones entre sus lados,
inconscientemente se diseñan infinidad de cosas que resultan tener la forma de
un rectángulo áureo.
Es fácil construir un rectángulo áureo a partir de un
segmento de recta inicial, trazarle la mediatriz, formar un cuadrado a partir
del segmento y luego hacer una circunferencia con radio el tramo que va desde
el punto medio del segmento hasta el vértice superior derecho.
La Proporción Aurea, también conocida como Razón Aurea,
Proporción Divina, Número Dorado, etc. es aquella que cumple que la relación
entre el sector mayor y el sector menor es igual a la relación entre la suma de
las partes y la mayor de ellas.
La definición de Euclides es:
Un segmento se dice que está dividido en su razón extrema y
media cuando el total del segmento es a la parte mayor como la parte mayor a la
menor. (Libro IV, Definición 3)
Actualmente a esta razón la llamamos la sección áurea, la
razón áurea o la divina proporción. Usualmente se denota por la letra griega
phi,
,
la inicial del nombre del escultor Phidias.
La construcción de Euclides del pentágono regular depende de
esta razón. Dos diagonales de un pentágono regular que se corten dividen una a
la otra en la razón extrema y media.
Numero áureo en la antigüedad
El número áureo o la proporción áurea se estudiaron desde la
antigüedad, ya que aparece regularmente en geometría. Se conoce ya de su
existencia en los pentágonos regulares y pentáculos de las tabletas sumerias de
alrededor del 3200 a. C.
En la antigua Grecia se utilizó para establecer las
proporciones de los templos, tanto en su planta como en sus fachadas. Por aquel
entonces no recibía ningún nombre especial, ya que era algo tan familiar entre
los antiguos griegos que "la división de un segmento en media extrema y
razón" era conocida generalmente como "la sección". En el
Partenón, Fidias también lo aplicó en la composición de las esculturas. (la
denominación Fi, por ser la primera letra de su nombre, la efectuó en 1900 el
matemático Mark Barr en su honor).
El Partenón, mostrando los rectángulos áureos usados
posiblemente en su construcción.
Platón (circa 428-347 a. C.), consideró la sección
áurea como la mejor de todas las relaciones matemáticas y la llave a la física
del cosmos.
La sección áurea se usó mucho en el Renacimiento,
particularmente en las artes plásticas y la arquitectura. Se consideraba la
proporción perfecta entre los lados de un rectángulo.
Da Vinci hizo las ilustraciones para una disertación
publicada por Luca Pacioli en 1509 titulada De Divina Proportione, quizás
la referencia más temprana en la literatura a otro de sus nombres, el de
"Divina Proporción". Este libro contiene los dibujos hechos por
Leonardo da Vinci de los cinco sólidos platónicos. Es probable que fuera
Leonardo quien diera por primera vez el nombre de sectio áurea. En 1525,
Alberto Durero publica Instrucción sobre la medida con regla y compás de
figuras planas y sólidas donde describe cómo trazar con regla y compás la
espiral basada en la sección áurea, que se conoce como “espiral de Durero”.
El rostro de la Gioconda proporcionado con rectángulos
áureos.
Los artistas de Renacimiento utilizaron la sección áurea en
múltiples ocasiones tanto en pintura, escultura como arquitectura para lograr
el equilibrio y la belleza. Leonardo da Vinci, por ejemplo, la utilizó para
definir todas las proporciones fundamentales en su pintura La última cena,
desde las dimensiones de la mesa, hasta la disposición de Cristo y los
discípulos sentados, así como las proporciones de las paredes y ventanas al
fondo.
Leonardo da Vinci, en su cuadro de la Gioconda (o Mona Lisa)
utilizó rectángulos áureos para plasmar el rostro de Mona Lisa. Se pueden
localizar muchos detalles de su rostro, empezando porque el mismo rostro se
encuadra en un rectángulo áureo.
El astrónomo Johannes Kepler (1571-1630), descubridor de la
naturaleza elíptica de las órbitas de los planetas alrededor del Sol, mencionó
también la divina proporción: “La geometría tiene dos grandes tesoros: uno es
el teorema de Pitágoras; el otro, la división de una línea entre el extremo y
su proporcional. El primero lo podemos comparar a una medida de oro; el segundo
lo debemos denominar una joya preciosa”. Y, creyente como era dijo: "no
cabe duda de que Dios es un gran matemático"
Hoy en día la sección áurea se puede ver en multitud de
diseños. El más conocido y difundido sería la medida de las tarjetas de
crédito, la cual también sigue dicho patrón, así como nuestro carné de
identidad y también en las cajetillas de cigarrillos.
En la arquitectura moderna sigue usándose; por ejemplo, está
presente en el conocido edificio de la ONU en Nueva York, el cual no es más que
un gran prisma rectangular cuya cara mayor sigue las citadas proporciones.
Antes de que Fibonacci escribiera su trabajo, la sucesión de
los números de Fibonacci había sido descubierta por matemáticos indios tales
como Pingala (200 a.c.), Gopala (antes de 1135) y Hemachandra (c. 1150),
quienes habían investigado los patrones rítmicos que se formaban con sílabas o
notas de uno o dos pulsos. El número de tales ritmos (teniendo juntos una
cantidad n de pulsos) era fn + 1, que produce
explícitamente los números 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, etc.
La sucesión fue descrita por Fibonacci como la solución a un
problema de la cría de conejos: conocer el número de conejos (parejas de
conejos) que habrá en 12 meses, si estos se reproducen continuamente y cada
pareja de conejos produce una nueva pareja de conejos (un macho y una hembra).
Cada conejo se puede cruzar a la edad de un mes, siendo su periodo de gestación
un mes. Siendo así, se tiene que:
De esta manera Fibonacci presentó la sucesión en su
libro Liber Abaci, publicado en 1202. Muchas propiedades de la sucesión de
Fibonacci fueron descubiertas por Édouard Lucas, responsable de haberla
denominado como se la conoce en la actualidad.Nota: al contar la cantidad
de letras distintas en cada mes, se puede saber la cantidad de parejas totales
que hay hasta ese mes.
También Kepler describió los números de Fibonacci, y el
matemático escocés Robert Simson descubrió en 1753 que la relación entre dos
números de Fibonacci sucesivos fn + 1 / fn se acerca a
la relación áurea fi cuanto más se acerque a infinito; es más:
el cociente de dos términos sucesivos de toda sucesión recurrente de orden dos
tiende al mismo límite. Esta serie ha tenido popularidad en el siglo XX
especialmente en el ámbito musical, en el que compositores con tanto renombre
como Béla Bartók, Olivier Messiaen y Delia Derbyshire la han utilizado para la
creación de acordes y de nuevas estructuras de frases musicales.
Los números de Fibonacci aparecen en numerosas aplicaciones
de diferentes áreas. Por ejemplo, en modelos de la crianza de conejos o de
plantas, al contar el número de cadenas de bits de longitud n que no
tienen ceros consecutivos y en una vasta cantidad de contextos diferentes. De
hecho, existe una publicación especializada llamada Fibonacci Quarterly dedicada
al estudio de la sucesión de Fibonacci y temas afines. Se trata de un tributo a
cuán ampliamente los números de Fibonacci aparecen en matemáticas y sus
aplicaciones en otras áreas.
LA SUCESIÓN DE FIBONACCI EN LA NATURALEZA
La gran mayoría de los árboles parecen crecer siguiendo la
sucesión de fibonacci: El tronco (1) se divide en una rama grande (1), esta
rama se divide en dos (2), luego, cada una de ellas se divide en 3 (3) ramas
más pequeñas, y así sucesivamente.
El Sistema Solar pareciera seguir este patrón: Mercurio (1),
Venus (1), La Tierra (2, incluyendo La Luna), Marte (3, incluyendo Fobos y
Deimos). Hasta aquí la semejanza, pues el planeta que sigue en el Sistema Solar
(Júpiter) tiene más de 60 satélites conocidos. Sin embargo, sólo 4 de ellos son
observables fácilmente (Io, Europa, Ganimedes y Calisto), dado que los otros
son marcadamente más pequeños. Así, podemos extender hasta el número 5 la
presencia de la serie de Fibonacci en nuestro Sistema Solar.
Los machos de una colmena de abejas tienen un árbol
genealógico que cumple con esta sucesión. El hecho es que los zánganos, el
macho de la abeja, no tiene padre (1), pero sí que tiene una madre (1, 1), dos
abuelos, que son los padres de la reina (1, 1, 2), tres bisabuelos, ya que el
padre de la reina no tiene padre (1, 1, 2, 3), cinco tatarabuelos (1, 1, 2, 3,
5), ocho tras tatarabuelos (1, 1, 2, 3, 5, 8) y así sucesivamente, cumpliendo
con la sucesión de Fibonacci.
Relación Con el número de oro
El número áureo también está "emparentado" con la
serie de Fibonacci. Si llamamos Fn al enésimo número de Fibonacci y Fn+1 al
siguiente, podemos ver que a medida que n se hace más grande, la razón entre
Fn+1 y Fn oscila, siendo alternativamente menor y mayor que la razón
áurea.
El Número Áureo en el arte
Si traducimos la proporción áurea en formas geométricas,
observaremos que describe mágicamente muchas de las pautas que vemos en la
naturaleza. Los arquitectos la utilizaban para crear edificios de excelente
simetría.
Podemos ver como se expresa Fi en las pirámides de Egipto, el Partenón de Atenas y las catedrales góticas europeas; podemos percibir cómo los artistas y artesanos de todas las épocas la utilizan, y podemos verla como descripción perfecta de los principios del crecimiento y el dinamismo en la naturaleza.
Podemos ver como se expresa Fi en las pirámides de Egipto, el Partenón de Atenas y las catedrales góticas europeas; podemos percibir cómo los artistas y artesanos de todas las épocas la utilizan, y podemos verla como descripción perfecta de los principios del crecimiento y el dinamismo en la naturaleza.
Leonardo no solo las utilizó en la cara de la Mona Lisa,
también la utilizó en muchas otras obras representando la belleza de la
proporción áurea sobre el cuerpo humano. Unas proporciones armoniosas para el
cuerpo, que estudiaron antes los griegos y romanos, las plasmó en este dibujo
Leonardo da Vinci. Sirvió para ilustrar el libro La Divina Proporción de Luca
Pacioli. Resulta que el cociente entre la altura del hombre (lado del cuadrado)
y la distancia del ombligo a la punta de la mano (radio de la circunferencia)
es el número áureo.
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La proporción áurea o sección áurea es asociada con
bastante frecuencia con la armonía estética en la arquitectura y el arte en
general, el concepto data de mucho tiempo atrás, los griegos ya la conocían y
utilizaban, matemáticamente se define como la proporción de a dividida por b
donde ( a+b ) es para a lo que a es para b, haciendo los cálculos obtenemos
que la proporción aurea es ( 1 + √ 5 ) / 2 o 1.618 aproximadamente, también
se le conoce hoy en día como el número Phi. (Lun, 02 Sep 2013) La
arquitectura contemporánea sigue utilizando la proporción aurea en diferentes
estructuras, el concepto de sección áurea fue reivindicado durante el periodo
de la arquitectura moderna por Le Corbusier quien en los años 40s desarrolló
un sistema de proporciones llamado Modulor en el que la proporción de alturas
estaba basada en la proporción aurea, pero no solo Le Corbusier utilizó
ampliamente el concepto, de igual forma lo hizo Mies Van der Rohe, de esta
forma la proporción aurea mantiene su vigencia hasta nuestros días.
En la arquitectura la sección aurea encuentra variadas e imaginativas aplicaciones, veamos el caso del círculo áureo, círculo dividido en dos secciones por dos radios, en el cual el cociente de la división del ángulo mayor entre el menor es igual al número de oro, Phi, la arquitectura aplica esto en la pendiente de lozas a dos aguas, en la angulación de muros y en juntas de elementos estructurales y también decorativos. La proporción aurea en la actualidad es utilizada en las fachadas para la asignación de tamaños proporcionales – sección del rectángulo áureo y gradación - en ventanas, puertas, columnas, lozas, arcos, trabes, elementos decorativos, de tal forma que se logre un conjunto visualmente atractivo y se mantenga la proporcionalidad con respecto a la fachada total. La sección áurea también es aplicada en la arquitectura contemporánea para el diseño de plantas, de tal forma que se logren ambientes armónicos y proporcionales al tamaño total de la planta, de esta forma se aplican separaciones y tamaños proporcionales para estancias, jardines, escaleras, mediante las secciones y gradación de un rectángulo áureo. |
Como conclusión tenemos que hoy en día el rectángulo áureo
se utiliza en todas partes desde la naturaleza, hasta lo que uno no piensa. Podemos
encontrar en todos lados en arquitectura, arte matemáticas en fin su mayor
descubrimiento fue de gran utilidad para la actualidad ya que en ocasiones
manejan ese rectángulo áureo, hasta en el celular podemos encontrarlo ya que
las pantallas son rectangulares y son manejadas por el rectángulo áureo ya que
hoy en día se trabaja como un sistema a nivel mundial.
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